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Uno de los grandes retos durante la pandemia por coronavirus ha sido no parar la educación; un desafío enorme para las instituciones del país que han recurrido a la televisión y a la tecnología ante la imposibilidad de salir a los centros escolares y reunir a grupos en un sólo lugar. Sin embargo, ya que el 16% de los alumnos en Zacatecas no tiene  acceso a estos medios, han sido los maestros quienes con ingenio, creatividad y una gran vocación por enseñar han coadyuvado con las instituciones para solucionar este problema. Aquí, algunas de sus historias.

El único maestro en San Juan de los Herrera

En San Juan de los Herrera se respira un aire limpio, el olor a hierba cortada por la temporada de cosecha de frijol le da la bienvenida a quien llega a través de sus complicados caminos de tierra y piedra; a la distancia, parece que el Covid-19 no existe en esta comunidad de Pinos situada a 140 kilómetros del epicentro de la pandemia en Zacatecas.

Pero la escuela cerrada a las 9 de la mañana y el cubrebocas del maestro del pueblo que entrega la tarea de la semana a una de sus alumnas te regresan a la realidad. Y es que aquí la mala señal de televisión y la falta de internet han hecho imposible implementar el programa "Aprende en casa II" que tiene como columna vertebral las clases televisadas.

Arturo Pérez, quien hace de maestro y director de la Escuela Primaria Rural Vicente Guerrero, se las ha tenido que ingeniar para que los niños que no tienen internet ni pueden pagar el servicio de cable para sintonizar las clases televisadas, tengan la misma oportunidad de aprender.

Todas las semanas pide a las madres de familia acudir a la escuela en horarios diferentes para recibir los trabajos que realizarán los alumnos, pero durante esta temporada es imposible que todas asistan debido a que algunas familias han aprovechado la falta de clases presenciales para llevar a todos sus integrantes a cosechar frijol.
Arturo toma su cubrebocas, las hojas con los ejercicios y camina de casa en casa buscando a quienes no acuden a los llamados. No siempre tiene suerte, ya que algunos niños llegan hasta la tarde, después de una jornada de trabajo en el campo y deberán continuar aún con las clases si el cansancio se los permite y si sus padres se los exigen, lo que pocas veces pasa.
El maestro sabe que no es fácil para algunos de sus alumnos cumplir con las evidencias, puesto que también es difícil para sus padres explicar ejercicios que no siempre entienden y además atender las labores del hogar y el trabajo cotidiano.
Es por eso que desde el inicio del ciclo escolar Arturo ha triplicado su labor, pese a no acudir a dar clases a la escuela, y es que no realiza la programación para un solo grado, sino que lo hace para seis, ya que su escuela es multigrado y no hay más maestros que él.

San Juan de los Herrera es un pueblo pequeño y la vocación de Arturo, muy grande como para no realizar esas tareas extraordinarias a su labor. Su caminar sereno y la paciencia con la que explica hacen que uno entienda cuando una de sus alumnas comenta que extraña la escuela y a su maestro.

Este profesor, como muchos docentes rurales, dedica horas de estudio buscando la manera de enseñar sin televisión ni internet de por medio; su principal herramienta ha sido el uso de cuadernillos y ejercicios individuales inspirados en las clases por televisión.
 
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Sin acceso a televisión ni Internet, el 16% de los estudiantes en Zacatecas

En Zacatecas hay poco más de 519 mil estudiantes; el 35% toma sus clases en entornos rurales y de las 4 mil 754 escuelas que hay en la entidad, el 65% está fuera de las zonas urbanas. De acuerdo con el estudio “Conectividad Rural en América Latina y el Caribe” realizado por el Banco Interamericano y Microsoft, publicado este 2020, cerca del 73% de los alumnos rurales en el país no tiene acceso a una computadora ni a internet.
Según datos de la Secretaría de Educación del Estado de Zacatecas (Seduzac), los censos previos al inicio del nuevo ciclo escolar arrojaron que cerca del 16% del total de los alumnos de la entidad no tenía forma de ver la señal de televisión o conectarse a internet, pese a que el 95% de los hogares en el estado tiene un televisor.
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Por esa razón fueron repartidas 3 mil tabletas a estudiantes de escasos recursos, en las que se precargaron sus clases; a San Juan de los Herrera sólo llegó una.

También fueron entregados más de 39 mil 800 cuadernillos con material elaborado tanto por la Seduzac como por los propios maestros, a fin de lograr la equidad educativa.
María de Lourdes de la Rosa, titular de la Secretaría de Educación, admite que ha sido el sentido de la responsabilidad y la vocación de los maestros lo que ha permitido resolver problemas que se presentan en algunas comunidades del estado.

En Sombrerete, uno de los municipios con mayor crecimiento en los contagios, un profesor ha realizado audiocuentos para sus clases a distancia y en Cuauhtémoc otro maestro programó un sistema para organizar el trabajo y contacto con los alumnos, relata la funcionaria estatal al asegurar que estos casos son frecuentes y se cuentan en las reuniones nacionales con la Secretaría de Educación Pública.

Aunque este tipo de carencias no sólo se presentan en los entornos rurales, sino que las padecen incluso estudiantes de escuelas urbanas.
Vendiendo burritos para pagar el Internet de sus alumnos

 

Son las 9:30 de la mañana de un viernes y, pese al frío, en la glorieta de la colonia Las Quintas ya hay gente esperando a que llegue el maestro Omar con sus burritos y café recién hechos.

A unas cuadras del lugar, el profesor de Educación Física de la Escuela Primaria Miguel Hidalgo, ubicada en la comunidad de Santa Rita en el municipio de Vetagrande, mete la hielera y el termo a su coche con los productos que ayudarán a pagar la mensualidad del internet para su escuela.

Desde el inicio del ciclo escolar, Omar Serna notó que sólo el 20% de sus alumnos entregaba evidencias de trabajo. Al investigar las razones, él y otros maestros descubrieron que sólo menos del 10% de los más de 350 estudiantes de la escuela, tenían internet.
"Me quedó esa espinita de decir: ahora yo voy a dotarlos de ese acceso", recuerda al mencionar que fue desde el 24 de septiembre cuando compró la hielera y con ayuda de su familia hizo burritos para vender y juntar dinero para adquirir el módem que se requería.
A través de Facebook publicó su iniciativa y poco a poco comenzaron a llegar los clientes. A las pocas semanas cumplió la meta: llevar el primer módem a la Escuela Primaria Miguel Hidalgo, desde donde los alumnos pueden acceder a internet sin costo alguno, descargar las tareas, los vídeos de Educación Física y mandar las evidencias de sus tareas por Whatsapp.

La historia llegó a oídos de autoridades municipales y de educación, quienes ayudaron para que hoy existan 15 módems que permiten extender la señal del WiFi, lo que evita aglomeraciones en la escuela a fin de cuidar las medidas de salud.
Sin embargo, Omar sigue vendiendo los burritos y el café, pero ahora no para comprar módems, sino para continuar pagando la mensualidad del servicio de Internet.

Al preguntarle por su educación, recuerda que para él no fue fácil y se apasiona al relatar que su motivación para dotar de internet a sus alumnos viene de su deseo de que ellos se superen, "darles la posibilidad de que ellos aprendan, de que se den cuenta que afuera de la comunidad hay otro mundo lleno de posibilidad, de muchas satisfacciones y el estudio es una de ellas".
 
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Madres trabajando jornadas extra

Pero la educación a distancia no ha sido un reto sólo para maestros e instituciones, los padres de familia también han tenido que modificar su forma de vida para poder atender a sus hijos, siendo sobre todo las madres quienes tienen que dedicar hasta el 60% de su tiempo a realizar estas labores no remuneradas.

Marisol Cruz, docente-investigadora de la Unidad Académica de Economía, realizó un estudio durante los primeros meses de la pandemia para conocer el uso del tiempo en la zona conurbada Zacatecas- Guadalupe, donde observó esta situación.

Al encuestar a varias familias, los resultados arrojaron un aumento en el trabajo de los padres, pero sobre todo de las madres quienes "se la pasan entre la estufa y las labores de los hijos", señala la especialista.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer que son las mujeres en Zacatecas las que más tiempo dedican a las labores no remuneradas; hasta 12 horas a la semana, de acuerdo a la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo 2020 (ENUT), lo que se agravó con el esquema de educación a distancia, asegura Marisol cruz.

Pese al estrés, la falta de atención y demás problemas que han surgido con este modelo de aprendizaje, lo cierto es que la educación a distancia llegó para quedarse. La secretaria de Educación de Zacatecas, Lourdes de la Rosa, afirmó que aunque los alumnos no regresarán a las aulas hasta que el semáforo epidemiológico esté en verde, cuando esto pase, el regreso no será como antes, sino que los alumnos deberán ir a la escuela sólo algunos días a la semana y el resto seguir estudiando en casa.

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