¿Son un engaño los certificados de neutralidad plástica para empresas?

Hasta en la sangre humana se ha encontrado plástico. Hay empresas que invierten para gestionar mejor sus residuos y obtener certificados de neutralidad plástica. ¿Es esa una solución o se trata de ecoimpostura?

 

Algunas empresas y oenegés sugieren que el plástico puede seguir utilizándose sin dañar el medio ambiente, es decir, convertirse en "plástico neutro”. El proceso de "compensación de plásticos" queda sellado mediante una certificación de "neutralidad plástica"

El uso desmedido de plástico es un problema global que urge ser resuelto. Hoy en día se produce 200 veces más plástico que en 1950, pero solo se recicla el 9 por ciento en todo el mundo. Ya sea en el Monte Everest, en todas las capas de agua del océano, en el hielo del Ártico, en los estómagosde los animales, en el agua potable, en los alimentos e incluso en la sangre humana, los microplásticos y los residuos plásticos están por todas partes.

Compensación de plásticos: cómo funciona

Las empresas que quieren compensar su consumo de plástico pagan una cantidad de dinero a organizaciones no gubernamentales y empresas del sector de la compensación de plásticos. El dinero se utiliza para recoger, y en algunos casos reciclar, una cantidad correspondiente de plástico del propio proveedor o de terceros proveedores en países en desarrollo.

Las empresas reciben entonces un certificado sobre la "compensación" de su propio consumo de plástico, el certificado de "plástico neutral". Pero lo que ocurre con el plástico recogido no es transparente. Todavía no existen estudios científicos sobre los efectos de estas compensaciones de plástico.

Una de las pioneras en el mercado es la empresa rePurpose Global de Nueva York, que, entre otras cosas, otorga el certificado de "plástico neutral". Esto significa que las empresas pueden invertir en los programas de recolección y reciclaje de rePurpose Global y luego comercializar sus productos con el certificado de "neutralidad plástica". Sin embargo, el certificado no está necesariamente vinculado a un menor consumo de plástico. Las empresas pueden, por ejemplo, seguir envasando sus propios productos en plástico.

rePurpose Global aseguró a DW que no certifica a las empresas "que no están realmente comprometidas con la reducción del consumo de plástico". Según dicha firma, solo entrega certificados a las empresas que usan "plástico reciclado de forma ética, procedente de nuestros proyectos, para encauzarlo en cadenas de suministro 100 por cien circulares."

Según el certificado, "se espera que el producto no tenga un impacto negativo en el medio ambiente. Pero, en realidad, no es así", afirma Alix Grabowski, de WWF. "Es bastante engañoso que una empresa afirme que sus productos son neutros en cuanto a los plásticos, pero que todavía se puedan encontrar en la naturaleza".

"Neutro" es solo el que no usa plásticos

Un análisis de mercado realizado por la organización no gubernamental estadounidense "Circular Initiative" ve un claro riesgo de "greenwashing" o ecoimpostura, sobre todo por la falta de transparencia. De las 32 ofertas examinadas, solo tres establecen la relación entre el cambio climático y el consumo de plástico.

Tom Zoete, de la organización medioambiental Recyclingnetwerk Benelux, también es escéptico sobre las ofertas. "Todo el ciclo de vida del plástico está relacionado con el consumo de recursos, el petróleo y la energía para su producción, el transporte, etc.", dice Zoete a DW, y concluye que solo los que no consumen plástico tienen un "consumo neutro”.

Por su parte, rePurpose Global afirma que recoge siete millones de kilogramos de plástico al año que, de otro modo, habrían acabado en la naturaleza. De esta cantidad, dice que el 100 por ciento del plástico reciclable se convierte en ropa, papeleras o materiales para la construcción de carreteras y viviendas.

Montañas de plástico para reciclar en Chittagong, Bangladesh

Montañas de plástico para reciclar en Chittagong, Bangladés.

Lo que no es reciclable se utiliza como fuente de energía para la industria del cemento y se quema, sustituyendo así la energía del carbón. En contrapartida, los críticos de este método argumentan que se está sustituyendo un combustible sucio por otro y que el método aumenta la contaminación del aire.

Para Grabowski, del WWF, las herramientas de márquetin son el principal problema, no tanto los proyectos en sí. Muchos de los proyectos servirían para mejorar la gestión de los residuos y los salarios en los lugares más afectados por la contaminación por plásticos. En el mes de marzo de 2022, 200 países han acordado por primera vez establecer normas vinculantes para la producción, el consumo y la eliminación de plásticos para 2024. WWF calificó el acuerdo de histórico.

Hay interés en reciclar, pero no en abandonar el plástico

El plástico se fabrica en un 99 por ciento a partir de productos producidos por la industria petrolera, que tiene poco interés en reducir su lucrativo mercado de ventas. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) prevé que los productos petroquímicos serán pronto el mayor motor de la demanda de petróleo.

En Estados Unidos, el fiscal general del estado de California ha iniciado una investigación de gran alcance contra ExxonMobil. Se acusa a la empresa petrolera de conocer los peligros del plástico desde hace décadas y de haber hecho una "campaña agresiva" para "perpetuar el mito de que el reciclaje puede resolver la crisis del plástico", según declaró el fiscal general Rob Bonta a la agencia de noticias AFP. ExxonMobil niega las acusaciones.

(jov/ms) 

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