El proyecto con sede en Alemania contempla una red mundial de sensores para erradicar el plástico de los mares.

 

El Centro Alemán de Investigación de Inteligencia Artificial (DFKI) está desarrollando varios sistemas de inteligencia artificial que pueden ayudar a detectar desechos plásticos que flotan en la superficie de los océanos del mundo.

Como parte del proyecto PlasticObs+, se conectará tecnología a aviones de vigilancia para monitorear los océanos. Según el centro, los primeros vuelos de prueba fueron satisfactorios.

Prueba superada

Una primera prueba tuvo lugar el año pasado en la isla de Spiekeroog. El consorcio del proyecto dispuso un campo de prueba de plástico en la playa y en las marismas. Primero, un dron sobrevoló el campo a una altura de entre 15 y 100 metros, y luego el avión de investigación lo sobrevoló a una altura de 150 a 1200 metros.

El campo de prueba consistió en una disposición precisa de diferentes tipos de plástico, como tapas de café de PP negro, loncheras de PS blancas y crema, así como bolsas de basura de LDPE azules y transparentes.

"Para averiguar cuál fue el desempeño de la inteligencia artificial, las imágenes aéreas fueron examinadas de forma independiente por cinco personas y etiquetadas si contenían plástico o no". La precisión de la IA fue del 93,3 por ciento, mientras que la precisión de las imágenes etiquetadas por humanos fue del 92,6 por ciento.

Red mundial de sensores

El objetivo a largo plazo de DFKI es equipar las aeronaves de vigilancia que se utilizan en todo el mundo con tecnología de sensores respaldada por IA. Esto permitiría el inventario continuo y completo de residuos plásticos por primera vez.

El proyecto, liderado por el centro de investigación, está financiado por el gobierno alemán con 1,9 millones de euros (2.030 millones de euros) durante tres años. "Esperamos tener un prototipo operativo para el final del proyecto en marzo de 2025", dijo el líder del proyecto, Christoph Tholen. Aún no se ha establecido un cronograma para el desarrollo de la tecnología hasta la madurez del mercado.

Editado con información de dpa y el Centro Alemán de Investigación sobre IA

Según el nuevo estudio, cómo nos alimentamos juega un papel importante en el desarrollo del Alzheimer. Los investigadores han descubierto qué tipo de dieta parece proteger contra la enfermedad.

 
 

Aunque científicos todavía no han descubierto una cura para el Alzheimer, si han podido identificar cómo podemos cambiar nuestro estilo de vida puede disminuir el riesgo de padecer la enfermedad. Y uno de los factores es sorprendentemente simple: la dieta.

Un grupo de investigadores de varias instituciones chinas ha conducido una revisión de más de 30 estudios realizados en los últimos cinco años, logrando identificar el patrón de la dieta occidental como factor de riesgo para desarrollar Alzheimer. La dieta mediterránea, en cambio, rica en cereales integrales, frutas, verduras y marisco, parece proteger contra la enfermedad en casos leves.

"Ciertas intervenciones nutricionales podrían ralentizar la progresión de la enfermedad de Alzheimer y mejorar la función cognitiva y la calidad de vida", escriben los investigadores en el artículo publicado.

La clave: evitar estrés oxidativo

Las dietas occidentales ricas en grasas saturadas, azúcar y sal podrían estar provocando en el cuerpo inflamación y estrés, lo que lo hace más vulnerable a la demencia. Reducir esta inflamación, tendría un efecto preventivo.

"Los principales mecanismos se basan en la reducción del estrés oxidativo y la inflamación y en una menor acumulación de péptidos Aβ", escriben los investigadores.

La acumulación de péptidos beta-amiloides (Aβ) y aglomeraciones de proteína tau en el cerebro produce la destrucción de neuronas clave para pensar y recordar, y, por lo tanto, son los principales causantes del Alzheimer

Se estima que actualmente más de 50 millones de personas en todo el mundo padecen Alzheimer y que cada año se diagnostican 10 millones casos nuevos.

La investigación fue publicada en Frontiers in Neuroscience.

Editado por Isabella Escobedo

Los negociadores climáticos se reúnen por primera vez en la Conferencia de Bonn sobre Cambio Climático desde que los gobiernos acordaran establecer un fondo para pagar los daños causados por los combustibles fósiles.

Esta es la primera vez que los diplomáticos climáticos se reúnen desde la COP27, una cumbre tensa en Egipto el año pasado, donde los líderes mundiales acordaron establecer un fondo para pagar a los países pobres por parte del daño causado por el clima extremo. Fue un paso histórico, ya que los países ricos asumieron la responsabilidad de su contaminación de carbono, pero, para muchos países, las medidas para reducir las emisiones fueron insuficientes.

"Conseguimos un acuerdo sobre el nuevo fondo", dijo Marjo Nummelin, la negociadora climática de Finlandia, "pero, en verdad, pensamos que no puede haber otra COP donde no haya un progreso real en la agenda de mitigación (climática)".

De hecho, el futuro de dicho fondo es incierto, poque los países deben acordar quién pagará, quién recibirá el dinero, cuánto se enviará y en qué circunstancias. En Bonn comenzaron este lunes (5.6.2023) las negociaciones al respecto.

No hay garantías de presupuesto

Juan Carlos Monterrey, exjefe de negociaciones climáticas de Panamá, que ahora trabaja para Geoversity, una organización benéfico-educativa que intenta salvar la vida salvaje, cree que la Conferencia de Bonn sobre Cambio Climático logrará al menos emitir a su conclusión una "nota informal”. "Y una nota informal es, literalmente, como suena, un documento que recoge la visión, las posiciones de las diferentes partes y grupos", afirma.

Para algunos países situados en primera línea del cambio climático, que luchan contra las olas de calor abrasador y ven cómo desaparecen las casas a medida que aumenta el nivel del mar, arreglar esos problemas en el papel no es garantía de dinero en efectivo.

Los países ricos rompieron la promesa de 2009 de otorgar a los países pobres 100.000 millones de dólares anuales en subvenciones y préstamos hasta 2020 para reducir la contaminación por carbono y adaptarse al tiempo extremo.

Algunos analistas esperan que se logre el objetivo en 2023, tres años más tarde de lo previsto. Los científicos aseguran que el presupuesto prometido nunca fue suficiente para empezar. En Bonn se debatirá un nuevo objetivo de financiación climática.

Un campamento en Pakistán, donde una mujer cocina delante de una carpa improvisada.

Antes de la cumbre COP27, Pakistán se vio devastado por inundaciones, hechos que aumentaron la presión sobre los países ricos en la cumbre climática.

Aumento de las emisiones, "sentencia de muerte”

La ONU también verificará el progreso hacia los objetivos climáticos durante la conferencia en Bonn. Su inventario global, una revisión de dos años de la respuesta de la humanidad al cambio climático, pasará a su fase final en Bonn este mes antes de ser publicado antes de la COP28.

"Se tiene que llegar al punto en el que reduzcamos las emisiones, porque, de lo contrario, para países como nosotros, es realmente una sentencia de muerte”, dijo Khadeeja Naseem, ministra de Clima de Maldivas, en el Océano Índico.

"Las Maldivas están a solo un metro sobre el nivel del mar y toda su infraestructura crítica está a solo 100 metros de la costa. Tenemos una erosión cada vez mayor. El fuerte oleaje llega hasta la mayoría de los hogares”, lamentó.

En un intento por detener las olas de calor y las inundaciones costeras más fuertes, los líderes mundiales prometieron en 2015 tratar de limitar el calentamiento global a 1,5 grados centígrados por encima de las temperaturas preindustriales para fines de siglo. Pero sus políticas actuales siguen estando configuradas para casi duplicar dicho objetivo.

Los gobiernos presentarán planes de acción nuevos y más ambiciosos en la conferencia COP30 en 2025, que tendrá lugar en la ciudad de Belén, cerca de la selva amazónica, según anunció el Gobierno brasileño.

Un negociador climático brasileño, que habló con DW bajo la condición de permanecer en el anonimato, asegura que "si las brechas en cuanto a la ambición (climática) no se cierran para entonces y no se implementan durante esta década crítica, significa que perdimos la lucha por los 1,5 grados centígrados".

Críticas contra la COP28

La cumbre climática COP28 ha sido criticada, porque su presidente, Sultan Al Jaber, es el director ejecutivo de la empresa petrolera de los EAU ADNOC. En una carta publicada en mayo, 130 legisladores de la UE y EE. UU. pidieron su destitución.

"Con ese nombramiento, solo está enviando el mensaje de que la industria petrolera está a cargo", dijo Monterrey. Aun así, algunos delegados son cautelosamente optimistas. Los Emiratos Árabes Unidos planean aumentar la producción de petróleo, pero también han invertido mucho en tecnología limpia.

"Están en una posición única para impulsar también los aspectos positivos”, dijo Naseem, de Las Maldivas. "Realmente espero que los Emiratos Árabes Unidos puedan desempeñar un papel fundamental para impulsar los tipos de transición, las energías y tecnologías renovables, que pueden ayudar a países como el nuestro a existir por más tiempo".

(rmr/ms)

El envío de remesas de migrantes latinoamericanos a sus familias alcanzó un nuevo récord histórico. Aunque para muchos hogares significa un alivio económico, algunos expertos observan esta tendencia con preocupación.

En 2022, se enviaron a América Latina y el Caribe 142 mil millones de dólares en remesas.

Las remesas -el dinero transferido por los migrantes a sus familiares en sus países de origen- son un factor económico indispensable para muchas familias en América Latina y el Caribe.

En cifras, esto significa que, en México, que es el mayor receptor de remesas de la región y el segundo del mundo, 4,9 millones de hogares y 11,1 millones de adultos recibieron remesas de sus familiares en el exterior en 2020.

Y estas cifras siguen creciendo: según las últimas proyecciones del Banco Mundial disponibles, México habría registrado una entrada récord de remesas de unos 60.300 millones de dólares en 2022, lo que representa un crecimiento del 11 por ciento con respecto al año anterior.

Esta tendencia se ve reflejada en toda la región. La tasa de crecimiento de las remesas aumenta continuamente. Entre 2019 y 2021, América Latina y el Caribe fue la región del mundo con el mayor aumento en la tasa de remesas, en contra del pronóstico inicial del Banco Mundial, que preveía una caída de las transferencias durante la pandemia del COVID-19. En términos absolutos, en 2022, se enviaron a América Latina y el Caribe 142 mil millones de dólares en remesas. 

 

 

¿A qué se debe el crecimiento de las remesas?

Para Jesús Cervantes, del Centro de Estudios Migratorios Latinoamericano (CEMLA), un factor importante es el buen desempeño de la economía estadounidense, que ha aumentado las posibilidades de empleo y la masa salarial de generada por estos empleos. También es determinante, según el experto, que un mayor porcentaje de migrantes, sobre todo en el caso de los mexicanos, obtiene la residencia legal o la ciudadanía, lo que facilita las posibilidades de alcanzar un empleo mejor remunerado.

Esta realidad ha puesto nuevamente sobre la mesa el debate sobre los potenciales y riesgos de estas transferencias de dinero. En muchos países de la región, los ingresos generados a través de remesas constituyen una gran parte del producto interno bruto. En El Salvador y Honduras, por ejemplo, se trata de más del 20 por ciento. 

¿Generan dependencia o desarrollo?

Para Cervantes, director de Estadísticas Económicas y Coordinador del Foro de Remesas de América Latina y el Caribe del CEMLA, está muy claro que "la remesa reduce la pobreza, mejora la distribución del ingreso, reduce la brecha de género y reduce las desigualdades regionales".

Muchos expertos aducen que las remesas ayudan a las economías apoyando a familias en el país de origen a solventar sus gastos, y que además pueden impulsar el crecimiento económico financiando inversión en capital humano o físico, y en nuevas empresas.

Sin embargo, hay quienes ven este fenómeno de manera mucho más crítica. Algunos estudios no logran comprobar que las remesas contribuyan considerablemente al crecimiento económico de un país. Así que algunos economistas las consideran "una trampa", que hace que las economías se estanquen en una situación de menor crecimiento y mayor emigración.

 

 

El problema es estructural

Para Christian Ambrosius, economista especializado en América Latina de la Universidad Libre de Berlín, esta postura se sostiene sobre un error de fondo: "Se depositan en la migración unas expectativas que no puede cumplir", dice. El experto hace hincapié en que, si en un país no existen incentivos para invertir, los ingresos, independientemente de como sean generados, no serán invertidos de manera sostenible.

"No hay ninguna razón para pensar que solo porque son ingresos generados en el extranjero tendrían que ser utilizados de otra manera", explica. Así que el problema detrás de la falta de inversión de las remesas sería estructural.

Por otro lado, cuando las remesas constituyen gran parte del producto interno bruto, estas transferencias son un apoyo para la economía y, por lo tanto, también para los Gobiernos. De ahí que los críticos adviertan que esto también puede suponer un sustento para regímenes autoritarios.

El ejemplo lo ofrece el caso de Nicaragua, donde los datos del Banco Mundial correspondientes a los primeros nueve meses de 2022 indican un aumento del 45 por ciento en las remesas, que constituían más del 15 por ciento del PIB del país en 2021.

No están claros sus efectos sobre los regímenes políticos

Ambrosius, no obstante, agrega al cuadro otras posiciones que afirman que las remesas pueden posibilitar una mayor independencia del clientelismo y de los Gobiernos autoritarios. Algunos investigadores confirman "que la migración también puede fortalecer a la oposición y ayudar a desmontar estructuras de poder", indica. Aunque deja muy claro que no existe un consenso claro en la ciencia sobre los efectos de la migración sobre los regímenes políticos.

Como sea, tanto este economista de la Universidad Libre de Berlín como el experto del CEMLA coinciden en que las remesas seguirán creciendo. Y Ambrosius recalca que esto no solo se debe al crecimiento económico de Estados Unidos o las necesidades económicas de los familiares en los países de origen. Además, y a pesar de que el discurso político actual sobre la migración pareciera demostrar lo contrario, la economía estadounidense necesita a los migrantes latinoamericanos.

(rml)

El repertorio latinoamericano no es habitual en las orquestas alemanas, y menos si es de compositores vivos. DW habló con Gabriela Ortiz, cuya obra "Téenek" fue interpretada por la Filarmónica de Berlín en mayo.

Cuando Gabriela Ortiz era estudiante en México, ansiaba escuchar una obra suya interpretada por una orquesta, el sueño de todo joven compositor. Ni corta ni perezosa, se presentó sin cita en la sede de la Filarmónica de la Ciudad de México para hablar con su director, el maestro Luis Herrera de la Fuente, y proponerle que programara su música.

Dos horas lo esperó hasta que finalmente logró hablar con él: "Escribí esta pieza y tengo una necesidad imperiosa de escucharla, porque la única manera de que un compositor avance y aprenda es escuchando su obra", le espetó. El maestro hizo realidad ese deseo: meses después, Gabriela Ortiz por fin fue testigo de cómo sus trazos sobre el pentagrama se convertían en sonidos. 

"Un largo camino"

En aquel momento, no podía imaginar que, décadas más tarde, los días 11,12 y 13 de mayo de 2023, una de sus obras, Téenek-Invenciones de Territorio, iba a sonar, dirigida por el director venezolano Gustavo Dudamel, en el auditorio de la mítica Filarmónica de Berlín. "Pensaba que algo así era inalcanzable", dice Ortiz a DW. Las obras de músicos latinoamericanos se programan poco en los conciertos de las orquestas alemanas, y la Filarmónica de Berlín no es una excepción.

"Como compositora mexicana, este ha sido un largo camino", reconoce Gabriela Ortiz. "Mi música se ha tocado mucho más en Estados Unidos. En Europa ha sido más difícil. Países como Alemania o Francia han decidido, de alguna manera, cuál es el futuro de la música contemporánea. Y han cometido el error de olvidarse de otras latitudes y otras geografías", prosigue.

La compositora Gabriela Ortiz, tras un piano de cola.

Gabriela Ortiz apostó por su propia voz compositiva.

Gabriela Ortiz se desmarcó de las directrices europeas y apostó por tejer una voz propia en la que caben géneros como la ópera, el ballet y la música puramente orquestal inspirada por diversos temas: "Una vez, un compositor me dijo que mi música nunca se iba a poder tocar en Europa porque mi estética no les interesaba. Y, de pronto, me doy cuenta de que ahora se está tocando muchísimo más, que me programan en los Proms, que me acaba de programar la Filarmónica de Berlín, y creo que es una señal de que esto está cambiando".

México en los atriles de la Filarmónica de Berlín

Una constante en la obra de Gabriela Ortiz es México.  Medioambiente, migración, drogas, feminicidios y pueblos originarios tienen cabida en una música que se sirve de elementos del folclore mexicano y latinoamericano para integrarse con marcada exuberancia en la orquesta sinfónica. "El arte también es un espacio de reflexión y de denuncia", dice Ortiz. "Es un espacio para hablar de cosas que, a veces, son incómodas".

¿Cómo fue el encuentro de los músicos de la Filarmónica de Berlín con una obra de carácter mexicano como Téenek, tan distante de la música que interpretan habitualmente? "Lo hicieron increíble", asegura la compositora, que confiaba plenamente en la batuta de Dudamel. "Durante la emisión del concierto en su plataforma digital, se percibe que los músicos lo están gozando, que se están divirtiendo, que están disfrutando, que están sintiendo la música". Incluso los elementos rítmicos, muy distintivos en la obra de Ortiz, fueron interpretados a la perfección. "Fue muy emocionante", confiesa. "Y creo que la reacción del público fue muy cálida".

Apoyo a los jóvenes compositores latinoamericanos

Aunque la música de concierto mexicana cuenta con compositores importantes, ninguno de ellos ha logrado posicionarse a nivel internacional de la misma manera en que lo han conseguido sus pares de la pintura, la literatura o el cine mexicanos. Gabriela Ortiz trasladó esta inquietud a Gustavo Dudamel, quien le propuso hacer algo para impulsar la música de los compositores latinoamericanos.

"Yo creo que él es alguien que ha roto también cualquier estereotipo. Pensar que un chiquillo de Barquisimeto, en Venezuela, ha llegado tan lejos… Eso es también  algo inédito. El trabajo de Gustavo nos abre puertas a todos", reconoce Gabriela Ortiz.

En ese contexto, surgió el proyecto Iniciativa Panamericana, que comisiona obras de jóvenes creadores del continente. "Las oportunidades no son las mismas para los latinoamericanos que para los estudiantes de música en EE. UU. o en Europa. Hay que ayudar, hay que empujar, porque a nosotros nos cuesta mucho más trabajo llegar", argumenta Ortiz, comisaria del proyecto. Ella sabe mejor que nadie que, para que los compositores aprendan y avancen, necesitan escuchar, convertidos en sonidos, sus trazos sobre el pentagrama.

(rml)

 

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