El fondo del famoso cuadro contiene un dato que, según historiadores, establece el lugar donde Leonardo da Vinci pintó la Mona Lisa. 

Investigadores italianos dicen que han resuelto uno de los misterios más intrigantes que rodean a la Mona Lisa de Leonardo da Vinci. El historiador de arte Silvano Vincenti afirmó que un motivo en el fondo de la mundialmente célebre Mona Lisa muestra el Puente Romito de Laterina, un lugar en la Toscana. El científico dijo en una conferencia de prensa en Roma que hoy solo queda una parte de la estructura de dicho puente.

Después de la investigación, sin embargo, Vincenti está convencido de que da Vinci pintó el puente que el mismo artista vio a menudo a principios del siglo XVI. La Mona Lisa es una de las pinturas al óleo más famosas del mundo y se exhibe en el Louvre de París.Durante siglos ha habido debates sobre la obra del pintor, inventor y genio universal da Vinci (1452-1519). Algunos se refieren a los detalles del paisaje al fondo de la pintura.

Mona Lisa: ojos de rayos X

Con el anuncio del miércoles pasado, una pequeña parte de este debate podría haber quedado definitivamente resuelta (el puente está pintado junto al hombro izquierdo de la Mona Lisa). La cuestión de a quién pintó da Vinci sigue siendo controvertida en la historia del arte. En Italia el cuadro es conocido como «La Gioconda», en honor a la esposa de un comerciante florentino. Otras teorías incluyen que el pintor del Renacimiento representó a una mujer diferente, que podría estar pintando a un hombre o que simplemente no inmortalizó a una persona real en su obra. 

Hace años, el mismo historiador Silvano Vincenti afirmó que había descubierto más claves ocultas de la Mona Lisa a través de análisis con rayos X de los ojos de la enigmática musa.

Editado por Enrique López con información de dpa

El descodificador semántico cerebral funciona a partir de la resonancia magnética y modelos como los de ChatGPT y Bard, y no requiere cirugía invasiva para su uso.

Un descodificador semántico puede traducir, en un flujo continuo de texto, el significado aproximado de la historia que una persona escucha o imagina en silencio, a partir de imágenes de su actividad cerebral, un sistema que solo funciona si cuenta con la colaboración del usuario.

Un estudio que publicó la revista Nature Neuroscience el 1 de mayo de 2023 presenta esta interfaz, que funciona a partir de la resonancia magnética funcional (IRMf) y que, a diferencia de otros, no requiere de cirugía neuroinvasiva para su uso.El objetivo de la decodificación del lenguaje es hacer grabaciones de la actividad cerebral del usuario y con ellas predecir las palabras que estaba oyendo o imaginando, explicó el coordinador del estudio, Alexander Huth, de la Universidad de Texas en Austin.

El nuevo dispositivo "no recupera las palabras exactas, eso es muy difícil usando este enfoque, pero se puede recuperar la idea general”, agregó otro de los firmantes, Jerry Tang, del mismo centro educativo.

Precisión sin perfección

Aproximadamente la mitad de las veces, cuando el descodificador ha sido entrenado para monitorizar la actividad cerebral de un participante, la máquina produce un texto que se acerca mucho, y a veces con precisión, al significado previsto de las palabras originales.

 

El equipo espera que, con el tiempo, esta interfaz pueda ayudar a volver a comunicarse a las personas mentalmente conscientes que han perdido la capacidad de hablar por un accidente cerebrovascular o por una enfermedad, dijo Huth.

Otros dispositivos que han usado grabaciones no invasivas de la actividad cerebral se limitaban a decodificar palabras sueltas o frases cortas, pero este puede traducir el sentido del lenguaje continuo y natural.

Sin consentimiento no funciona

El descodificador, que requiere horas de entrenamiento previo con el usuario, parte de las representaciones semánticas corticales (como se representan las palabras en el cerebro) registradas mediante IRMf y genera secuencias de palabras inteligibles que recuperan el sentido del habla percibida, imaginada o incluso de vídeos mudos.

 

Los autores realizaron análisis de privacidad del descodificador y abordaron cuestiones relacionadas con el posible uso indebido de esta tecnología. "El cerebro de nadie puede ser descodificado sin su cooperación”, que es necesaria durante las horas de entrenamiento del dispositivo y para hacerlo funcionar. Si los pacientes oponían resistencia los resultados eran inutilizables, explicó Tang. Tampoco se puede entrenar el decodificador con las IRMf de una persona e intentar usarlo con otra, pues los resultados no son válidos.

Modelos de ChatGPT y Google

Los autores indicaron que se tomaban "muy en serio" la preocupación de que un dispositivo de este tipo pudiera llegar a usarse con malos fines y han trabajado para evitarlo.

Sin embargo, Tang reconoció que todo puede cambiar, dependiendo de hacia dónde avance la tecnología en general, por eso hay que seguir investigando las implicaciones para la privacidad mental y ser proactivos con políticas que la protejan.El descodificador, que ha sido usado con tres personas, se basa, en parte, en un modelo de transformador similar a los que impulsan ChatGPT de Open AI y Bard de Google.

Editado por Enrique López con información de efe, Nature Neuroscience y la Universidad de Texas en Austin

Mientras en el mundo los suicidios disminuyen, en las Américas siguen subiendo. Uruguay busca frenar una de las tasas más altas de la región y Chile acaba de lanzar un ambicioso programa de prevención. 

Las Américas es la única región del mundo donde la mortalidad por suicidio ha ido en aumento desde el año 2000. Según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la tasa promedio en la región es de nueve casos por cada cien mil habitantes. Sólo en 2019, se quitaron la vida 97 mil personas.

Se trata de un fenómeno complejo y multifactorial. "No existe una causa única que pueda explicar las tasas crecientes, sino que, más bien, existe una combinación de factores individuales, sociales y culturales”, señala a DW el Dr. Matías Irarrázaval, asesor regional en salud mental de la OPS.

Entre ellos, factores socioeconómicos, como desempleo o pobreza; problemas de salud mental no tratados, como la depresión; falta de acceso a atención médica; experiencias traumáticas, como abuso, acoso escolar y la muerte de un ser querido; falta de apoyo social o aislamiento, conflictos familiares, uso de sustancias y acceso a objetos o medios letales.

El 79% de los suicidios en la región son cometidos por hombres. Un reciente informe de la OPS indica que, en la medida que aumenta el gasto público en salud y la cantidad de médicos por habitante, se reducen los suicidios, y que es urgente apoyar a las personas que habitan en zonas rurales aisladas.

Irarrázaval observa que "la pandemia ha tenido un impacto significativo en la salud mental y ha exacerbado muchos de los factores que contribuyen al riesgo de suicidio”. Sin embargo, la evidencia de su impacto es mixta, y se necesitan más estudios para comprender mejor esa correlación.

El preocupante caso de Uruguay

La situación en el continente es variada. Mientras en América del Norte se presenta la tasa más alta (14,1), la región andina tiene la más baja (3,9). En este contexto, preocupa el caso de Uruguay, que en 2019 tuvo una tasa de suicidio de 21,2 por cien mil habitantes, solo superada en la región por Guyana y Surinam.

"La paradoja es que, según análisis internacionales, Uruguay es una de los países más seguros, felices y con estabilidad social en América Latina, pero factores como violencia, abuso, falta de empleo, pobreza, problemas de seguridad y vivienda generan un ambiente que impacta a nivel de vivencia”, dice a DW la psicóloga Susana Quagliata.

Infografik Suizidrate Lateinamerika ES

Dentro los múltiples factores, la docente de la Universidad de la República, Uruguay, destaca "la presencia de violencias a todo nivel a lo largo de la vida, desde lo político-económico hasta lo sociofamiliar e individual”. También el narcotráfico ha añadido otro elemento: "En nuestro país, casi el 90% de suicidios está asociado al consumo de sustancias, principalmente en los adolescentes”, señala Quagliata, quien integra el grupo asesor de la Comisión Nacional Honoraria de Prevención del Suicidio en Uruguay.

En el acceso a salud mental, "no solamente están desbordados el sistema público y privado, la distribución de los recursos no son los adecuados, no se llega a tiempo, falta seguimiento y hay mucha demora en la atención”, sostiene la especialista.

Desde la década de los 90 se observa en el país un aumento sostenido de casos, con un máximo que se registra en paralelo con la crisis económica del 2002, y un posterior incremento constante.

Tras la pandemia la irrupción fue abrupta, sostiene la psicóloga. Sólo en el primer semestre de 2022, hubo un 25% más de suicidios que en igual periodo del año anterior, según cifras del Ministerio de Salud del país.

La prevención es prioridad

"Varios países de la región han implementado políticas y programas para prevenir el suicidio y mejorar la salud mental de sus poblaciones, y la OPS ha brindado asistencia técnica para desarrollar estrategias nacionales basadas en el enfoque VIVIR LA VIDA”, destaca Irarrázaval. Sin embargo, persisten desafíos ante "la falta de recursos, la estigmatización de la salud mental y la falta de acceso a servicios de atención médica y salud mental de calidad”, añade.

Uruguay cuenta con un Plan Nacional de Prevención y se están desarrollando campañas de sensibilización, como la del Instituto de la Juventud y UNICEF, llamada "Ni silencio ni tabú”. Entre otras medidas, tienen un registro de intentos no consumados para lograr un mejor seguimiento. "No hay que minimizar el riesgo. Se requiere un abordaje interdisciplinario, todas las instituciones deberían dar prioridad, facilitar el acceso a atención oportuna, seguimiento adecuado, y crear redes comunitarias”, sostiene Quagliata.

Representantes de fundaciones y del gobierno de Chile en el lanzamiento del programa Quédate, de prevención del suicidio.

Representantes de las fundaciones participantes y del gobierno regional de Santiago en el lanzamiento de Quédate, un inédito programa integral de prevención del suicidio creado en Chile.

"El suicidio es prevenible  existen intervenciones efectivas para reducir su incidencia”, subraya Matías Irarrázaval. Investigar y comprender las causas permite un enfoque integral, basado en la evidencia, partiendo por la identificación temprana y el tratamiento de trastornos mentales.

En Chile, el gobierno regional de Santiago, junto a siete organizaciones, acaba de lanzar el programa Quédate, que destacan como una iniciativa pionera, única en América Latina. Un presupuesto de casi dos millones de euros, la mayor inversión hecha en el país en esta materia, un enfoque amplio y especial trabajo con grupos de riesgo, como adultos mayores, jóvenes y miembros de la comunidad LGBTQ.

Contempla talleres para la comunidad, un aumento de psicólogos en servicios de urgencia, nuevos centros para registros estadísticos, un chat para personas en crisis o con idea suicida, y la formación de grupos de apoyo para personas que han perdido a un ser querido.

Paulina del Río, de la Fundación José Ignacio, abraza a un participante.

Paulina del Río, de la Fundación José Ignacio.

La Fundación José Ignacio, creada por Paulina del Río hace 16 años, tras la muerte de su hijo, es parte del programa. "Yo empecé a trabajar en esto en forma muy artesanal, y es emocionante ver este programa concretado. Para que cada vez haya menos José Ignacios, para que las personas estén más conectadas, puedan formar vínculos y tener quién los escuche activamente, con cariño, con empatía y sin juicios”, dice a DW.

En Chile las tasas volvieron a subir después de la pandemia y a superar los niveles previos, llegando a 10,3 casos por cien mil habitantes en 2022. "El estigma que pesa sobre este tema es muy poderoso. Tengo mucha esperanza que un día no muy lejano vamos a poder hablar abiertamente de salud mental y prevención de suicido”, señala del Río.

Esto es clave para actuar a tiempo, indica: "El suicidio es un problema multifactorial, y la ayuda también debe ser multifactorial. Empecé en el sufrimiento más horrible, y hoy, con el apoyo de mis tres hijos, también de José Ignacio que me guía, y de mucha gente maravillosa, este proyecto existe, y yo soy otra. Desde la Fundación, y ahora como parte de este programa, el principal objetivo es ayudar a la gente que sufre”.

(cp)

 

La publicación coincidirá con el décimo aniversario luctuoso del autor de "Cien años de soledad". 

Una novela inédita de Gabriel García Márquez, "En agosto nos vemos", aparecerá publicada en 2024, cuando se cumplen 10 años de la muerte del premio Nobel colombiano, anunció este viernes la editorial Random House.

 La nueva obra del autor de "Cien años de soledad" o "El amor en los tiempos del cólera" aparecerá "en 2024 en todos los países de habla española, salvo México" y "será sin duda alguna el acontecimiento editorial más importante del próximo año", informó la editorial en un comunicado.

"'En agosto nos vemos' fue el fruto de un último esfuerzo por seguir creando contra viento y marea", explicaron en el comunicado los hijos del escritor, Rodrigo y Gonzalo García Barcha.

"Leyéndolo una vez más a casi diez años de su muerte descubrimos que el texto tenía muchísimos y muy disfrutables méritos", añadieron los hijos del escritor fallecido en México el 17 de abril de 2014, a los 87 años.

Extenso legado literario

Según ellos, la novela contiene "lo más sobresaliente de la obra de Gabo: su capacidad de invención, la poesía del lenguaje, la narrativa cautivadora, su entendimiento del ser humano y su cariño por sus vivencias y sus desventuras, sobre todo en el amor, posiblemente el tema principal de toda su obra".

Nacido el 6 de marzo de 1927 en el pueblo de Aracataca, en la zona Caribe de Colombia, García Márquez, periodista y escritor, dejó una extensa lista de cuentos y novelas, como "Relato de un náufrago", "Crónica de una muerte anunciada", "El coronel no tiene quien le escriba", "Noticia de un secuestro", y la más popular de todas, "Cien años de soledad".

Esta obra le valió, en 1972, el premio latinoamericano de novela Rómulo Gallegos, su primera gran distinción, a la que le seguiría, en 1982, el premio Nobel de Literatura.

Personaje del boom

Junto al peruano Mario Vargas Llosa, el argentino Julio Cortázar o el mexicano Carlos Fuentes, integró lo que se conoció como "el boom latinoamericano", un fenómeno editorial y literario de los años 1960 y 1970 que les dio a conocer en todo el mundo.

García Márquez es el escritor en lengua española más traducido en el siglo XXI, más que Miguel de Cervantes, reveló en abril el Instituto Cervantes.

Todos hemos experimentado un 'déjà vu' en algún momento de nuestras vidas. Algunos intelectuales ya estudiaron este fenómeno. Pero, ¿de dónde viene exactamente este sentimiento? ¿Qué dice la ciencia?

 

¿Lo he visto antes? ¿He estado ya allí? Si ha experimentado algo así, posiblemente sea un déjà vu. En 1876, Émile Boirac, un filósofo e investigador francés, acuñó el término, que significa "ya visto".

Platón creía que era una evidencia de vidas pasadas. Sigmund Freud lo describió como "el recuerdo de una fantasía inconsciente junto con un deseo de mejorar la situación actual". En el Hollywood moderno lo describen como una "falla en la matriz".

"Pero no tiene nada de sobrenatural, y es bastante normal experimentar un déjà vu", dijo James J. Giordano, profesor de neurología en la Universidad de Georgetown en Washington D.C. "Es literalmente la experiencia subjetiva de una persona de repetir un conjunto de eventos, actividades, pensamientos y sentimientos, aunque no hayan ocurrido nunca", explicó.

Alrededor del 90 por ciento de la población lo ha experimentado. Su frecuencia disminuye a medida que envejecemos.

Un verdadero misterio

"Nuestro cerebro funciona básicamente como una máquina del tiempo y del espacio. Toma todo de nuestro presente y lo relaciona con algo similar o diferente de nuestro pasado. De esta manera, podrá planificar el futuro. Pero existe la posibilidad de que estas señales puedan mezclarse”, dijo Giordano.

Toda la información, como la audición, el gusto, el tacto, etc., pasan por el tálamo hasta la corteza cerebral para su posterior interpretación y procesamiento. "Si la velocidad de esas interacciones es un poco diferente, entonces nos parece que estamos experimentando el presente, como si lo recordáramos. De ese modo, lo que nuestro cerebro ha hecho es literalmente confundir el presente con el pasado", dijo Giordano.

Imagen de un cerebro.

Hay varias teorías sobre lo que sucede en nuestro cerebro cuando tenemos un "déjà vu".

¿Una puerta a un mundo paralelo?

Roderick Spears, profesor asociado de Investigación y Ciencias clínicas de la Migraña en la Universidad de Brown, en Providence, Rhode Island (EE. UU.), está de acuerdo en que no existe una explicación sólida de por qué y cómo ocurre este fenómeno.

"Es difícil de estudiar, porque ocurre de forma espontánea. No sabemos cómo desencadenar los episodios en un laboratorio", dijo Spears.

Hay varias teorías al respecto. Hay una neurológica llamada procesamiento dual. Cuando hay un ligero retraso en el cerebro, mientras se procesa una de las entradas, la experiencia se interpreta como dos eventos separados, y se crea la sensación de familiaridad, de conocer ya lo sucedido.

También hay estudios que hablan de universos paralelos. El físico teórico Dr. Michio Kaku cree que el déjà vu es como un desperfecto de la memoria, que ocurre cuando "fragmentos de recuerdos almacenados en el cerebro se obtienen al pasar a un entorno que se parece a algo que ya hemos experimentado".

Como síntoma de estrés

También hay estudios que sugieren que el estrés podría ser un factor para tener un déjà vu. El cerebro funciona mejor cuando está descansado y con energía. Cuando estás bajo un estrés excesivo o te preocupas mucho, el cerebro se cansa. Entonces, lo que puede suceder es que el patrón de nuestra actividad cerebral cambie un poco. Dados esos cambios, no es raro experimentar un déjà vu", explicó Giordano.

Spears agregó que las personas con un alto nivel educativo tienden a experimentarlo con más frecuencia. "Las personas que viajan mucho, que recuerdan sus sueños y tienen creencias liberales pueden experimentarlo con más frecuencia”, dijo.

¿Es señal de tener un cerebro enfermo?

"En absoluto", dijo Giordano. Sucede a las personas sanas todo el tiempo y es más común entre los 15 y los 25 años. Spears, en cambio, aconseja acudir a un medico si alguien lo experimenta con cierta regularidad en el lapso de un año, o el fenómeno va acompañado de síntomas anómalos.

Copyright© 2019 Sizart Todos los derechos reservados.