El antiguo animal acuático destaca por su cuello largo con 32 vértebras que recuerda a un tradicional "dragón chino". Los científicos destacan su descubrimiento como el más notable en la provincia de Guizhou, China.
Los investigadores han clasificado a esta especie como un Dinocephalosaurus orientalis, un animal marino que tenía un cuello extraordinariamente largo, con 32 vértebras separadas y que recuerda a un tradicional y colorido "dragón chino".
Un "mítico dragón chino"
"Este descubrimiento nos permite ver por primera vez en su totalidad a este extraordinario animal de cuello largo. Es un ejemplo más del extraño y maravilloso mundo del Triásico, que sigue desconcertando a los paleontólogos", dijo en un comunicado el autor principal Nick Fraser, conservacionista de Ciencias Naturales del Museo Nacional de Escocia.
"Estamos seguros de que cautivará la imaginación de todo el mundo por su llamativo aspecto, que recuerda al mítico dragón chino, largo y serpenteante", agregó.
Restos fósiles del Dinocephalosaurus orientalis encontrado en China.Imagen: National Museums Scotland
El llamado "dragón chino" vivía en las profundidades del mar, poseía aletas y se alimentaba de peces, según demuestran los análisis realizados a su boca y dentadura y los restos de peces conservados en su estómago.
No está relacionado con los plesiosaurios
El ejemplar del D. orientalis fue encontrado en 2003. Desde entonces, los investigadores estuvieron trabajando para determinar a qué especie pertenecía.
Algunos investigadores pensaron que esta criatura marina podía estar emparentada con el Tanystropheus hydroides o con el famoso plesiosaurio, que también poseen un cuello largo. Sin embargo, el D. orientalis no está relacionado con estas especies antes mencionadas.
"Entre todos los extraordinarios hallazgos que hemos realizado en el Triásico de la provincia de Guizhou, el Dinocephalosaurus destaca probablemente como el más notable", señaló en el mismo comunicado el coautor Li Chun, del Instituto de Paleontología de Vertebrados y Paleoantropología.
Todos aspiran a una jubilación digna, pero, ¿cuántos latinoamericanos tienen realmente ese privilegio? Mientras la población en la región envejece cada vez más, preocupación generan los sistemas de pensiones.
Según un ránking del Índice Global de Jubilación sobre los diez mejores lugares para jubilarse en 2024, cinco se encuentran en América Latina: Costa Rica, México, Panamá, Ecuador y Colombia son el refugio ideal para personas de distintas partes del mundo con ingresos medios o altos. Pero, ¿cómo es la situación de los jubilados latinoamericanos en sus países?
En primer lugar, hay que tener en cuenta diversos factores que determinan el desempeño o el monto de las pensiones en un país. "Las pensiones en América Latina, al igual que en una mayoría de los países del mundo, tienen componentes, por un lado, contributivos, que están ligados a la trayectoria de empleo, donde influye la formalidad y el nivel de los salarios; y por otro lado, están los programas de asistencia de ingresos a las personas mayores”, explica a DW Fabio Bertranou, director oficina de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) para el Cono Sur de América Latina.
Por su parte, Fernando Cuadros, experto en economía laboral de la Universidad del Pacífico de Perú, recuerda que en la región existen básicamente dos tipos de sistemas de pensiones: "Un sistema de reparto y capitalización colectiva, que son fondos comunes gestionados por una entidad estatal, pero también existe un sistema de capitalización individual, gestionado por entidades privadas, conocidas en distintos países como AFPs, un modelo creado en Chile en los ochenta”.
En la mayoría de los países de la región, indica el economista Cuadros, ambos modelos son alternativos. Es decir, el trabajador se afilia al sistema público común o al sistema privado de cuentas individuales, aunque ya en algunos países se han hecho reformas para que estos sistemas sean complementarios y se aporte en ambos fondos.
Los dilemas de cada sistema
Pero hacer un ránking o comparación de los sistemas de pensiones en la región es difícil para Bertranou, debido a que estos están ligados a una historia de desarrollo de las instituciones de seguridad social, al nivel de desarrollo de los países y también al desempeño de sus políticas económicas, laborales y sociales.
"En el Cono Sur, por ejemplo, Argentina, Chile y Uruguay tienen personas mayores que son el grupo etario con la menor incidencia de la pobreza, producto de la alta cobertura de sus sistemas de pensiones”, asegura el experto de la agencia de la ONU con sede en Santiago. Sin embargo, hay preocupación por cómo proteger las prestaciones ante la inflación en Argentina, cómo dar más sostenibilidad financiera de mediano plazo en Uruguay o cómo mejorar el nivel de las prestaciones contributivas en Chile. "Cada sistema tiene sus propios dilemas”, insiste el experto.
A pesar de ello, Bertranou destaca que los países del Cono Sur están mejor posicionados, mientras que los países andinos están en una situación intermedia. Los países de Centroamérica, con excepción de Costa Rica, tendrían todavía un largo camino por recorrer y mejorar la cobertura prestacional. "En la región ha habido importantes avances en la mejora de la cobertura a pesar de las restricciones en el mercado de trabajo y en el desempeño económico”, agrega.
Según expertos, el principal desafío de los gobiernos de la región es construir políticas de consenso, sostenibles y legitimadas socialmente.Imagen: picture-alliance/imageBroker/M. Dietrich
Modelos complementarios y alternativos
En el caso de los países de la región mejor posicionados, el economista Cuadros cree que está funcionado un poco mejor porque estos han estado migrando a sistemas complementarios en lugar de solo optar por sistemas alternativos.
"Chile, Colombia, Uruguay o Costa Rica están migrando hacia sistemas complementarios, donde todos los trabajadores aportan al sistema público y, en paralelo, aportan en cuentas individuales privadas para adicionarle un monto a la pensión que ya obtienen todos del sistema público”, sostiene el economista peruano.
En otro reciente ránking internacional elaborado por el Índice Global de Jubilación, que analizó en 44 países criterios como salud, finanzas, calidad de vida y bienestar material, Chile es el país latinoamericano mejor situado en el puesto 35. Le sigue México en el puesto 40, Colombia en el 41 y Brasil en el 43.
El promedio de edad en la que los latinoamericanos pueden pasar al retiro es de 65 años, pero en algunos sistemas de jubilación va desde los 55 hasta 70 años. Según el Índice Global de Jubilación, en Uruguay, el monto de la pensión mínima mensual por jubilación es de aproximadamente 394 dólares, en Colombia 252 dólares, en Brasil 250 dólares y en Chile 220 dólares. En Argentina, los jubilados perciben entre 192 y 274 dólares, en México 194 dólares y en Perú 134 dólares. Una de las pensiones más bajas de la región la tiene Venezuela, con 26 dólares.
Los desafíos de los gobiernos
Ante este panorama disperso, el representante de la OIT en la región opina que el principal desafío de los gobiernos es construir políticas de consenso, sostenibles y legitimadas desde el punto de vista social, acordes a las realidades económicas y laborales que presenta cada país. "Aquí es muy importante desarrollar mecanismos de diálogo social y político que permitan mirar el mediano y largo plazo”, subraya Bertranou.
Una salida para los países menos favorecidos, cree el economista Cuadros, sería empezar de forma gradual con sistemas complementarios. "Primero se debería establecer el aporte obligatorio al sistema público de todo tipo de trabajador y todo debería ir a una bolsa de fondo común, pero también debe haber un aporte solidario de empleadores y del Estado, como ocurre en países más desarrollados. Teniendo eso, se podría ver un aporte complementario privado, que puede ser obligatorio o voluntario”, señala Cuadros.
Científicos encontraron rastros de una mezcla lo suficientemente pegajosa como para adherirse a herramientas de piedra, pero sin quedarse pegada a las manos, por lo que podía usarse como mango.
Un grupo de investigadores descubrió los restos más antiguos de un adhesivo complejo en Europa, una especie de pegamento que los neandertales usaban para fabricar herramientas de piedra.
El hallazgo, publicado en la revista Science Advances, sugiere que estos parientes cercanos de los humanos modernos estaban más avanzados de lo que se pensaba hasta ahora.
Los investigadores volvieron a examinar artefactos hallados en Francia a comienzos del siglo XX, en un yacimiento conocido como Le Moustier, y que llevaban sin inspeccionarse desde la década de 1960.
Las herramientas en cuestión se redescubrieron recientemente, durante una revisión del inventario del Museo de Prehistoria e Historia Temprana de Berlín.
"Los objetos habían sido envueltos individualmente y llevaban sin tocarse desde los años sesenta. Como resultado, los restos de sustancias orgánicas ahí pegados se habían preservado muy bien", dijo en un comunicado la investigadora Ewa Dutkiewicz, una de las líderes del equipo.
En su análisis, los científicos encontraron rastros de ocre y betún, que juntos forman una mezcla lo suficientemente pegajosa como para adherirse a herramientas de piedra, pero sin quedarse pegada a las manos, por lo que podía usarse como mango.
Betún líquido y el pigmento tierra ocre antes de la mezclaImagen: Patrick Schmidt/University of Tübingen
Ya se sabía que los primeros humanos en África usaban mezclas adhesivas para fabricar herramientas, pero no que los neandertales hacían lo mismo en Europa.
"Lo que nuestro estudio muestra es que los primeros Homo sapiens en África y los neandertales en Europa tenían patrones de pensamiento similares", dijo Patrick Schmidt, otro de los investigadores, que destacó la importancia de esta idea para nuestra comprensión de la evolución humana.
En el estudio participaron expertos de la Universidad de Nueva York, la Universidad de Tübingen y los museos nacionales de Berlín.
Con realidad virtual y "gemelos digitales", la industria empieza a recurrir al llamado metaverso para aumentar la productividad. Pero no todos los presentes en la Feria de Hannover están dispuestos a llamarlo así.
Decenas de publicaciones han declarado que, en menos de dos años, el metaverso ha muerto. Algunos culpan a la caída del valor de las criptomonedas y las NFT, que se habían posicionado como un componente clave del metaverso. Otros dicen que se debe a que la inteligencia artificial (IA) generativa, la tecnología detrás de chatbots como ChatGPT, se ha robado la atención de la industria tecnológica.
Pero el metaverso ha ganado fuerza en el sector de la producción industrial, así que el "metaverso industrial" es uno de los principales temas de este año en la agenda de la feria industrial de Hannover, la más grande del mundo. No todos los asistentes están de acuerdo o saben en qué consiste. Pero eso no significa que no sean parte de esto.
La producción industrial se traslada al metaverso
El metaverso consiste en combinar el mundo físico con el virtual, afirmó Sebastian Klöß, director de la sección de tecnología de consumo de Bitkom, asociación alemana interprofesional del sector informático y de telecomunicación, en una de las tantas mesas redondas de la feria.
"Y en el metaverso industrial, en concreto, se trata sobre todo de acoplar los datos de las máquinas y los datos en tiempo real de las fábricas con el mundo virtual", explicó. En la feria se exponen multitud de tecnologías en las que se utilizan cascos de realidad virtual, gafas y guantes inteligentes con sensores que permiten ver y trabajar virtualmente o a distancia. También está presente la tecnología de escaneado láser utilizada para crear copias digitales de objetos físicos, conocidas como "gemelos digitales", componentes claves del metaverso industrial.
Las tecnologías de automatización ocupan un lugar destacado en la Feria de Hannover.Imagen: Rainer Jensen/Deutsche Messe
Los "gemelos digitales" minimizan costes y riesgos
Con un gemelo digital, las empresas pueden ver, en un mundo virtual, cómo funciona un aparato y pueden detectar problemas para no producir prototipos defectuosos, ni dañar el equipo. Pueden también intensificar artificialmente el flujo de trabajo y analizar cómo sería el proceso de producción a largo plazo.
Con esta tecnología de realidad virtual, los industriales esperan que el trabajo remoto se lleve a otro nivel. Por ejemplo, expertos ubicados de todo el mundo podrían conectarse fácilmente a zonas remotas de plataformas de perforación petrolífera y gasoductos.
Simulaciones como forma para mostrar un prototipo
En el mostrador de Igus, fabricante y distribuidor alemán de productos técnicos, DW se pone un casco de realidad virtual y se equipa con controles inteligentes. En los siguientes cinco minutos, estamos inmersos en la plataforma superior de un pozo petrolero. Con la simulación, se prueba el proceso de instalación, explica el representante de Igus. ¿Encaja la pieza? ¿Puede el trabajador acceder al lugar?
Hace tiempo que existen simulaciones de este tipo, pero muchas imágenes de VR siguen sin ser agradables a la vista. Sin embargo, lo importante y diferente en el metaverso industrial es su aplicación en la fabricación, así que estas simulaciones pretenden ajustarse a la realidad física. Por eso, este año se exponen en Hannover tantos productos de diseño, escaneado y copias digitales a escala, entre otros.
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El debate en la industria sobre la terminología "metaverso"
La gente está dividida sobre la asociación de este concepto con el supuestamente fallido metaverso de Mark Zuckerberg. Según un visitante de la feria, no era más que Facebook capitalizando una tendencia que ya llevaba tiempo desarrollándose. Otro dice que puede confundir más que ayudar. Y otros no están realmente preocupados.
"Es simplemente una evolución. Son tecnologías que se están uniendo ahora", declaró a DW Klöß, de Bitkom, tras la mesa redonda. "Y puede que dentro de 10 o 15 años lo llamemos de otra manera. Igual que ya nadie llama a Internet 'la superautopista de la información'".
Ha comenzado oficialmente la construcción de la primera fase de la central nuclear de Jinqimen, con seis reactores Hualong One, en Ningbo, provincia oriental china de Zhejiang.
China inició la construcción de la primera fase de una central nuclear que constará de seis reactores Hualong One, de tercera generación y desarrollados por el país asiático, y que será la cuarta de la provincia oriental de Zhejiang, informa este martes (20.02.2024) el portal de noticias económicas Yicai Global.
La central de Jinqimen conllevará una inversión equivalente a unos 6.200 millones de dólares y se espera que, cuando los seis mencionados reactores estén activos, tenga una capacidad instalada de unos 7.200 megavatios, enviando unos 55 millones de megavatios/hora a la red eléctrica cada año.
En la primera fase de este complejo se construirán dos reactores Hualong One con una capacidad de unos 1.215 megavatios cada uno, según aprobó a finales de año el Consejo de Estado (el Ejecutivo chino), que también dio luz verde a la construcción de la tercera y la cuarta unidad de la central de Taipingling, situada en la provincia suroriental de Cantón.
Reactor Hualong One en la provincia china de Fujian.Imagen: Lin Shanchuan/Xinhua News Agency/picture alliance
Dentro de sus planes de seguridad energética y de reducción de emisiones, las autoridades chinas están apostando por la energía nuclear, aprobando la construcción de una veintena de reactores a lo largo de los últimos dos años, apunta Yicai.
El objetivo de Pekín es que la proporción de la nuclear sobre el 'mix' energético se duplique desde el 5 % que representaba en 2021 hasta el 10 % hacia 2035.