La agricultura europea produce millones de toneladas de CO2 anuales. La UE quiere que los agricultores cultiven sus tierras de manera que el suelo almacene más CO2 y puedan vender créditos de carbono. ¿Será una solución?

"La sociedad espera mucho más de los agricultores hoy en día”, reflexiona el ganadero belga Kris Heirbaut. "No solo que produzcamos alimentos, sino que también contribuyamos a reducir el cambio climático”.

Heirbaut posee una granja en la localidad flamenca de Temse, a 30 kilómetros de la ciudad portuaria de Amberes. Además, tiene una pequeña tienda donde vende productos lácteos, incluidos helados elaborados con la leche de sus vacas.

Hace dos años, preocupado por el daño que la agricultura causa al medioambiente, Heirbaut se apuntó a un proyecto piloto de "agricultura del carbono” financiado por la Unión Europea (UE), cuyo objetivo es mejorar el estado de las tierras cultivables, reteniendo el CO2 en el suelo y contrarrestando así el cambio climático.

El proyecto, que concluyó en el verano de 2021, permitió a agricultores de Bélgica, Países Bajos, Alemania y Noruega vender créditos de carbono por el CO2 secuestrado en sus tierras. La UE proporcionó a los agricultores asesoramiento científico y apoyo administrativo para emitir sus primeros créditos a empresas locales.

En diciembre de 2021, la UE presentó su iniciativa de agricultura del carbono, con la intención de ampliar el proyecto a toda Europa. El programa anima a los agricultores a cambiar sus prácticas agrarias utilizando, por ejemplo, fertilizantes ricos en carbono, reduciendo el labrado que daña el suelo y plantando árboles y cosechas que puedan absorber el CO2 de la atmósfera.

El ganadero belga Kris Heirbaut en el interior del establo de su granja.

Los productos lácteos siguen siendo el núcleo del negocio de Kris Heirbaut.

Cambiando las prácticas agrícolas

Los suelos son importantes reservas de carbono, pero en la agricultura industrial el CO2 no se absorbe, sino que, por el contrario, se libera a la atmósfera, por ejemplo, mediante el arado que, si se realiza repetidamente, puede provocar la degradación del suelo. Los suelos empobrecidos apenas almacenan CO2.

Desde que se adhirió a la iniciativa, Heirbaut ha plantado un campo de llantén menor, un tipo de planta herbácea perenne con un alto potencial de retención de carbono, así como cultivos que pueden rotar a lo largo del año. En total, tiene unas 14 hectáreas de terreno cubiertas de hierba, trébol, alfalfa, llantén y achicoria, que secuestran CO2 durante todo el año.

Heirbaut siega cuatro veces al año estos prados, pero "como no necesitamos maquinaria pesada de labranza para trabajar el suelo (a diferencia de la agricultura industrial), todo el carbono que las raíces de las plantas aportan en el suelo se queda allí”, explica.

El ganadero también tiene un campo donde practica la agrosilvicultura, en el que cultiva árboles y arbustos alrededor de los cultivos y pastos. Estos árboles secuestran carbono y ofrecen sombra a las vacas para pastar en verano, otra práctica que puede ayudar a los agricultores a capturar CO2.

Un campo con alfalfa.

Kris Heirbaut tiene unas 14 hectáreas de tierra cubiertas de cultivos como la alfalfa.

Mejorando la salud del suelo

La UE espera que la concesión de un incentivo económico a los agricultores, anime a estos a que cada vez más tierras agrícolas dejen de emitir carbono y pasen a capturarlo. La iniciativa de la agricultura del carbono forma parte del Pacto Verde Europeo, la hoja de ruta de la UE para lograr la neutralidad climática en 2050. Se calcula que más de 385 millones de toneladas de CO2 proceden de la agricultura europea, según datos de la Agencia Europea de Medioambiente (AEMA), algo más del 10 por ciento de las emisiones totales de la UE.

"El contenido de carbono es un buen indicador de la salud del suelo”, afirma Celia Nyssens, de la Oficina Europea del Medioambiente (EEB, por sus siglas en inglés). Las prácticas agrícolas intensivas en Europa han dañado los suelos en las últimas décadas. Un estudio de la Comisión Europea de 2020 reveló que entre el 60 y el 70 por ciento del suelo de la UE está actualmente degradado, en gran parte debido al uso de pesticidas y a la excesiva fertilización o riego de la agricultura intensiva.

La siembra directa o labranza de conservación, como la que utiliza Heirbaut, es una técnica de cultivo sin arado que sirve para mejorar el estado del suelo. Otras técnicas para ayudar a que los suelos retengan el carbono son la rotación de cultivos, la plantación de cultivos de cobertura en las tierras en barbecho para mantener el nitrógeno en el suelo, así como el uso de compost en lugar de fertilizantes químicos. Estas prácticas también protegen otros nutrientes esenciales del suelo que las plantas necesitan para crecer, lo que a su vez reduce la necesidad de productos agroquímicos.

Un arado trabajando un campo.

El arado puede degradar el suelo si se practica repetidamente.

Críticas al sistema de carbono

Sin embargo, los programas de compensación de carbono han sido criticados durante mucho tiempo por permitir a las empresas, los particulares y los Estados comprar un buen balance de carbono en lugar de ahorrar ellos mismos el CO2. En una carta enviada al Congreso de Estados Unidos el año pasado, más de 200 ONGs pidieron a los legisladores que se opusieran a un proyecto de ley, actualmente en trámite en la Cámara de Representantes, que podría establecer una iniciativa de cultivo de carbono en Estados Unidos.

"Las centrales eléctricas, las refinerías y otros sectores contaminantes podrían comprar estos créditos de carbono para compensar. o incluso aumentar, sus emisiones en lugar de reducirlas y eliminarlas realmente”, argumentan los firmantes.  

Varias empresas multinacionales ya están mostrando su interés por este tipo de agricultura. Microsoft, por ejemplo, ha comprado más de cuatro millones de dólares (3,6 millones de euros) en créditos de carbono generados por agricultores estadounidenses que participan en proyectos de agricultura del carbono desde 2021, para compensar sus propias emisiones.

Pero las empresas que utilizan las prácticas agrícolas sostenibles de Heirbaut para compensar su contaminación no son multinacionales. A principios de este año, el agricultor vendió sus primeros créditos de carbono a Milcobel, un procesador local de productos lácteos, por unos 50 euros por tonelada de CO2 ahorrada.

Campos con llantén y árboles.

Kris Heirbaut ha plantado algunos campos con llantén y árboles para el secuestro de CO2.

Heirbaut espera colaborar con otras pequeñas empresas de la región de Flandes en el futuro. "La ventaja de comprar créditos de carbono a nivel local es que se puede visitar a los agricultores: la gente puede sentarse a tomar algo con nosotros, visitar los campos”, dice. Aunque el proyecto piloto ha finalizado, Heirbaut tiene la intención de continuar con la agricultura de carbono.

Según un estudio encargado por el banco holandés Rabo Bank, los agricultores pueden secuestrar físicamente hasta 3,6 toneladas métricas de carbono por hectárea al año. Sin embargo, para conseguirlo se necesitan grandes inversiones. Por un lado, es necesario cambiar las prácticas agrícolas pero, además, se debe contratar a expertos independientes que realicen costosos análisis del suelo para evaluar su estado.

Heirbaut afirma que se trata de un proceso engorroso que podría desanimar a algunos agricultores. Algunos críticos temen que los beneficios de la agricultura del carbono sean inaccesibles para las explotaciones más pequeñas y que, de hecho, favorezcan a las grandes explotaciones industriales.

Preocupación por el acaparamiento de tierras

Las compensaciones de carbono generadas por los proyectos de biocombustibles o de reforestación han contribuido al acaparamiento de tierras (adquisiciones masivas de tierras, generalmente por parte de grandes empresas) en todo el mundo. Nyssens, de EEB, cree que un sistema de agricultura del carbono mal diseñado en la UE corre el riesgo de caer en la misma trampa. "Si creamos un sistema en el que la propiedad de la tierra tenga aún más valor porque también se pueden vender los créditos del secuestro de carbono, se agravarán esos problemas”, afirma.

Un laboratorio para la producción de microalgas en una granja belga.

Kris Heirbaut también ha puesto en marcha un laboratorio donde produce microalgas en una granja belga.

Pero en su pequeña granja lechera, Heirbaut dice que la agricultura del carbono le ha ofrecido la oportunidad de mejorar la salud de sus tierras, al tiempo que obtiene un ingreso adicional. Y no es su único proyecto medioambiental: también está construyendo un laboratorio para crear nuevos productos alimenticios a base de microalgas ricas en proteínas, que se utilizan cada vez más como sustituto de la carne.  

"En las últimas décadas, los agricultores se han especializado en determinadas líneas de negocio, y ahora sabemos que esto es un gran problema cuando estas líneas se rompen de repente”, dice Heirbaut, mientras recibe a los clientes en su tienda y los deleita con su último lanzamiento: un helado de avellana y microalgas cultivadas en casa.

(ar/cp)

En ensayos de laboratorio, el anticuerpo MCLA-158 bloqueó la expansión del cáncer a otros órganos y frenó el crecimiento de tumores primarios en ratones.

 

Un consorcio internacional liderado por Eduard Batlle, científico del Instituto de Investigación Biomédica (IRB) de Barcelona, descubrió el anticuerpo MCLA-158, el primer candidato a fármaco dirigido a células madre cancerosas de tumores sólidos que previene la propagación del cáncer y la metástasis.

Batlle, jefe del laboratorio de Cáncer Colorrectal del IRB, en colaboración con la empresa biotecnológica holandesa Merus N.V., publicó en la revisa 'Nature Cancer' los datos preclínicos que han conducido al descubrimiento de MCLA-158 y su mecanismo de acción sobre las células madre del cáncer.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
0 seconds of 0 secondsVolume 90%
 
 
 
Ver el video04:32

Colonoscopía y la detección del cáncer

Según informa el IRB en un comunicado, con el nombre comercial de Petosemtamab, el anticuerpo MCLA-158 bloquea la expansión del cáncer a otros órganos y frena el crecimiento de los tumores primarios en ratones a los que han implantado células tumorales de pacientes con cáncer de colon.

La investigación, además, sienta las bases para incorporar el uso de organoides en el proceso de descubrimiento de fármacos.

Remisiones en pacientes humanos

Los organoides son muestras derivadas de pacientes que se pueden cultivar y que reproducen el comportamiento del tumor en el laboratorio.

Hasta ahora, exploraban su utilidad en la medicina personalizada del cáncer, pero para descubrir el MCLA-158, por primera vez utilizaron un biobanco de organoides de pacientes con cáncer para discriminar entre cientos de nuevos anticuerpos cuál de ellos era más efectivo y adecuado para la mayoría de los pacientes.

 

En octubre de 2021, Merus publicó datos preliminares sobre el análisis de la eficacia del anticuerpo, basados en su ensayo clínico, aún en curso, de fase 1 de expansión de dosis.

En este ensayo clínico se investigan la seguridad, tolerabilidad y actividad antitumoral de la monoterapia con MCLA-158 en carcinomas de células escamosas de cabeza y cuello (HNSCC).

En el ensayo, tres de siete pacientes con HNSCC lograron remisiones parciales, y uno de ellos logró una remisión completa, mientras que en los siete pacientes hubo una reducción del tumor.

Células madre sanas, a salvo

El anticuerpo descrito en este trabajo, el Petosemtamab (MCLA-158), es un anticuerpo biespecífico que reconoce dos proteínas distintas en las células madre del cáncer, la EGFR y la LGR5.

"Este anticuerpo, además, no interfiere con el funcionamiento de las células madre sanas del organismo, que son esenciales para el buen funcionamiento de los tejidos", según Batlle.

 

Los datos preclínicos indican que el anticuerpo MCLA-158 muestra una potente inhibición del crecimiento de los organoides del cáncer colorrectal, bloquea el inicio de la metástasis y el crecimiento del cáncer en diferentes modelos de tumores, entre ellos de cabeza y cuello, esófago y estómago.

En esta investigación participaron también el Instituto Hubrecht, el Instituto Sanger, las empresas Ocello BV/Crown Bioscience y Xenopat, el Vall d'Hebron Instituto de Oncología (VHIO), el Instituto Catalán de Oncología (ICO), el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL).

EL(efe)

Muchos habitantes de la capital china se abastecieron de alimentos y productos básicos en los últimos días por temor a una nueva ola de casos de coronavirus. Muchos temen un confinamiento similar al ocurrido en Shanghái.

Mientras el confinamiento en Shanghái ya va por la cuarta semana, Pekín se prepara para un posible aumento de casos de COVID-19. Las autoridades sanitarias planean testear al 90 % de los 21 millones de habitantes de la capital china, según medios de comunicación estatales.

La gente vacía supermercados en Pekín

Aunque solo se han detectado 70 casos en Pekín desde el viernes pasado, las noticias sobre los tests masivos provocaron que muchos pekineses compraran cantidades enormes de alimentos y productos básicos.

"Después de ver los problemas de la gente en Shanghái con los productos básicos durante las semanas de confinamiento, muchas personas en Pekín corrieron a los supermercados y se abastecieron de arroz, fideos y papel higiénico", dijo Guo, quien pidió ser identificado solo por su apellido por miedo a represalias.

Los supermercados y las plataformas de comercio electrónico prometieron aumentar su inventario y evitar el aumento de los precios de los productos básicos.

El diario progubernamental Global Times informó que los proveedores locales habrían asegurado que no había escasez de productos, y que los precios de las materias primas se mantendrían estables.

Supermercado con estanterías en parte vacías en Pekín. (25.04.2022).

Supermercado con estanterías en parte vacías en Pekín. (25.04.2022).

Compras de comestibles, "mayor que antes"

"Dado que Shanghái y Pekín tienen más de 20 millones de habitantes, la gente está prestando más atención al confinamiento en Shanghái, y eso puede haber causado que el nivel de compra de comestibles sea mayor que antes", afirmó Gu.

Mientras Pekín toma medidas para minimizar un posible nuevo brote, las autoridades locales describen la estrategia actual como efectiva. Lu Hongzhou, jefe del equipo de expertos antiepidémicos de Shenzhen, dijo al Global Times que los tests PCR a gran escala "ayudarán en gran medida a controlar la epidemia".

Otros expertos piensan que las autoridades pekinesas parecen haber aprendido algunas lecciones de la experiencia en Shanghái. "La cantidad de casos confirmados en Pekín el pasado fin de semana fue similar a los de Shanghái el 3 y 4 de marzo", dijo Xi Chen, profesor asociado de política y economía de la salud en la Escuela de Salud Pública de Yale.

"Shanghai esperó 10 días para endurecer las medidas de salud pública y al final aplicó un confinamiento el 28 de marzo”, criticó.

Evitar situaciones como en Shanghái

Chen también advierte que se deberían evitar las terribles condiciones que experimentaron millones de personas en Shanghái después de que se aplicara un confinamiento sin previo aviso.

A diferencia del descontento público generalizado en Shanghái, algunos habitantes en Pekín dijeron a DW que hay gente en la ciudad que está a favor de la implementación de las medidas de control por parte de las autoridades: "Creo que algunas personas están relativamente tranquilas ante la posibilidad de que se produzca un confinamiento, ya que creen que las autoridades no permitirían que la capital de China experimente la misma situación que en Shanghái", dijo una mujer de apellido Wang, que por seguridad pidió que se omitiera su nombre.

Trabajadores en Shanghái desinfectando las calles del barrio Huangpu. (20.04.2022).

Trabajadores en Shanghái desinfectando las calles del barrio Huangpu. (20.04.2022).

La gente no puede trabajar

"Actualmente, la gente no puede volver a trabajar, ni las fábricas a la producción, ni los estudiantes a la escuela, y los que no tienen fuentes de ingresos estables, pueden enfrentarse a situaciones aún peores", escribió un usuario en el sitio web chino Weibo.

Chen, de la Universidad de Yale, dijo a DW que los costos por la estrategia "cero covid" de China están aumentando sin cesar, y las restricciones, tras los brotes locales en Pekín, podrían crear más tensiones sociales y políticas que en otras partes de China.

"A diferencia de muchos países desarrollados, que han estado ayudando a las comunidades, empresas y familias a lidiar con la pandemia con programas de asistencia social, en China aún carecen de ellos", explicó. "Por lo tanto, China tiene que hacer todo lo posible para eliminar la propagación del coronavirus a corto plazo, y evitar así que se produzcan problemas económicos y sociales más graves”.

Otros expertos creen que la variante ómicron es un dilema para el gobierno chino, que sigue apostando por la estrategia "cero covid". Según Chunhuei Chi, director del Centro para la Salud Global en la Universidad Estatal de Oregon,  EE. UU., "las medidas estrictas solo retrasan la propagación del virus, y si estos gobiernos solo se concentran todavía en contabilizar los casos, tendrán que continuar con la política de cero-COVID”.

(rmr/cp)

Desde Irlanda, pasando por el Amazonas, hasta Kenia, los árboles tienen gran importancia en las distintas tradiciones, e incluso son sagrados. DW repasa los árboles y bosques de importancia en la comunidad mundial.

 

En verdad, hay numerosas razones ecológicas para cuidar a los árboles: dan cobijo a los animales, regulan la fertilidad del suelo y son vitales para combatir la crisis climática, porque absorben gases de efecto invernadero. Además, tanto los árboles como los bosques son culturamente relevantes para la población mundial. En Alemania, el Día del Árbol se celebra el 25 de abril.

Árboles habitados por hadas irlandesas

En Irlanda es usual ver espinos en medio de los campos. Algunos agricultores no los talan por una superstición que se remonta a tiempos prehistóricos, cuando los paganos rendían culto a la naturaleza. Entonces, la gente creía que en el espino sagrado vivían hadas y duendes, y talarlo traía mala suerte.

En la actualidad, durante los meses de mayo y junio, los irlandeses decoran sus jardines con ramas de espino y sus florecillas blancas, de las que cuelgan cáscaras de huevos y flores.

La "madre de los árboles" en la Amazonía

Para los indígenas del Amazonas, el pochote o ceiba, también llamado ceibo, es la "madre de todos los árboles", porque por su altitud, de 60 metros, se eleva sobre el resto, y parece que vigilara la selva tropical como una madre atenta. Según la cultura indígena, la ceiba conecta nuestro mundo con un universo divino.

Árbol de ceibo, típico en la Amazonía.

Los árboles como el ceibo tiene un significado especial en todo el mundo.

De este árbol se aprovecha la madera, las fibras -parecidas al algodón que envuelven sus semillas- y las propiedades medicinales de su savia. También sirve de dispositivo de comunicación: si se golpean el tronco y las raíces, el sonido retumba en todo el bosque.

Al igual que otras especies de la Amazonía, el árbol de la ceiba está amenazado por los leñadores ilegales y por incendios forestales.

El prosopis cineraria, símbolo de paz

El "árbol de Ghaf”, como también se lo conoce en los países árabes, sobrevive a la sequía y en zónas áridas en la península arábiga, Asia occidental, y en la India.

En Emiratos Árabes Unidos (EAU) es el árbol nacional, ademas de ser "símbolo de estabilidad y paz".

El prosopis cineraria.

El prosopis cineraria resiste en zonas muy áridas del mundo.

De este árbol, las personas pueden comer sus hojas, y el ganado, las ramas. También se utiliza por sus propiedades medicinales. En Emiratos Árabes Unidos es una especie protegida.

El árbol de la iluminación

El árbol de Bodhi o Bo, llamado ficus religiosa,  juega un papel muy relevante en la tradición budista. Se dice que Siddahrtha Gautama, el Buda, alcanzó la iluminación después de meditar 49 días bajo esta higuera sagrada en Bodh Gaya, India. El árbol de Bodhi bajo el cual Buda meditó ya no existe, pero los budistas devotos visitan otro, al que consideran su descendiente.

Un árbol de Bodhi en Bodh Gaya, India.

El árbol de Bodhi, lugar de pegrinación para los budistas.

Bosques sagrados de Kenia

Los bosques sagrados de kaya de los mijikenda abarcan 200 kilómetros a lo largo de la costa de Kenia. Ya en el siglo XVI, los mijikenda construían sus pueblos o kayas en esas zonas del país, pero en los años 40 del siglo XX se mudaron a otros pueblos cercanos.

Hoy en día, los consejos de ancianos de los mijikenda preservan los restos de hogares ancestrales, tumbas sagradas, arboledas, y otros lugares de importancia espiritual.

Además, los árboles protegen ante los efectos del cambio climático, como inundaciones o deslizamientos de tierra. Pero el bosque también se enfrenta a otro peligro: las minas, que contaminan las fuentes de agua locales Y por eso, los guardianes de los árboles temen verse obligados a abandonar los bosques.

(rmr/cp)

Si nadie usa ya mascarilla por el relajamiento de las medidas, ¿tiene sentido usarla de todos modos para protegerse del coronavirus?

Brevemente, la respuesta es: sí, es mejor usarlas. Las mascarillas, barbijos, o tapabocas, son efectivos para reducir el riesgo de contraer COVID, incluso si todos a su alrededor están con la cara descubierta. Pero esa efectividad varía dependiendo del tipo de máscara que use y de cómo la use.

Las mascarillas médicas son buenas; las FFP2 son mejores

Las mascarillas FFP2 y N95 bien ajustadas proveen una protección 75 veces mayor en comparación con una mascarilla médica o quirúrgica usada del mismo modo, según un estudio del Instituto Max Planck de Dinámica y Autoorganización, en Göttingen, Alemania.

"Muchos trabajadores de salud, científicos que trabajan con patógenos peligrosos y trabajadores que pueden estar expuestos a partículas nocivas en el aire, dependen de mascarillas especializadas como las N95, para protegerse. Por eso sabemos que las mascarillas de alta eficiencia, correctamente ajustadas, sí funcionan,” dijo Linsey Marr, profesora en Virginia Tech y experta en transmisiones virales a través del aire. 

Los investigadores del Max Planck encontraron que el nivel de protección de una mascarilla depende de qué tan bien ajustada se use. Si no está bien ajustada, de modo que cree un espacio sellado alrededor de la nariz y la boca, no funcionará tan bien.

El estudio indicó que las mascarillas bloquean cuatro veces más las partículas cuando la pieza que se dobla sobre la nariz se ajusta adecuadamente al contorno de esta.

Personas usando mascarilla al bajar al metro en París.

Personas usando mascarilla al bajar al metro en París.

¿El fin de las mascarillas?

Al principio de esta semana, un juez federal de Estados Unidos  levantó el mandato que obligaba a usar mascarillas en el transporte público, incluso en vuelos domésticos.

En España se levantó el uso obligatorio de barbijos en todos los casos, excepto en el transporte público y en centros de salud y cuidado.

En Alemania, el gobierno acordó poner fin a casi todas las medidas contra el COVID-19 en el país a mediados de marzo, a pesar de haber registrado algunos días atrás su mayor tasa de infección desde el inicio de la pandemia. Solo se exige oficialmente el uso de mascarillas en el transporte público y en centros de salud, aunque los negocios privados aún pueden requerir que sus clientes las usen si así lo desean.

En muchos lugares, por primera vez desde la pandemia, cada quien puede decidir si usa o no una mascarilla.

La gente y el relajamiento de medidas anticovid

En un supermercado en el pequeño pueblo de Mörlenbach, en los alrededores de Heidelberg, Alemania, DW pudo constatar que solo unas pocas personas no estaban usando mascarillas.

Turistas con mascarilla en el Panteón romano.

Turistas con mascarilla en el Panteón romano.

Cuando se les preguntó por qué decidieron no usarlas, algunos dijeron que simplemente estaban felices de que se hubiera levantado el mandato. Otros dijeron que les parecían incómodas, y algunos, que les costaba respirar con ellas.

Un comprador con mascarilla dijo que basaba su decisión en el número de casos actuales de COVID-19: "Quiero protegerme y quiero esperar un poco a ver qué pasa con el número de infecciones”, dijo a DW. "Si no aumentan demasiado, probablemente deje de usar mascarilla. La uso ahora también porque en el trabajo hubo algunas infecciones.”

Al preguntársele qué pensaba sobre el levantamiento de las medidas, dijo que debería depender de cada quien si se usa o no mascarilla: "Creo que llegamos a un punto en el que no te pueden obligar a usar mascarillas”, especificó. "Así que los que quieran usarlas pueden usarlas, y los que no, ya no tienen que hacerlo”.

Pero algunos piensan que aún puede ser muy temprano para eso. "Creo que es más seguro para mí y para las otras personas usar mascarilla”, dijo otra compradora que la llevaba. "No tengo problema en usar una durante 15 minutos cuando voy al supermercado. He usado mascarilla durante dos años, y para mí no es un problema en absoluto.”

USA | US-Richterin hebt Maskenpflicht in öffentlichen Verkehrsmitteln auf

Pasajeros en una estación del metro de Pennsylvania, EE. UU., usando barbijo.

Asimismo, señaló que las medidas en Alemania se levantaron muy pronto, dada las tasas de infección tan altas.

El comportamiento respecto a las mascarillas parece variar según el lugar. En Reddit, un usuario de Baviera reportó que en su supermercado local casi todo el mundo seguía usando mascarilla. En cambio, un usuario del estado de Sajonia-Anhalt, en el este de Alemania, estimó que cerca del 90% de los compradores en su supermercado local no las usaban.

Un cambio de mentalidad

El uso de mascarillas no es nada nuevo en países como Japón, donde ya era usual que la gente las llevara cuando no se sentían muy bien. Pero está por verse si otros países adoptarán actitudes de ese tipo a largo plazo.

Hay muchos factores involucrados en una infección de COVID-19: la distancia entre una persona infectada y alguien que no lo está; el tipo de interacción que tengan; si el contacto se produce en exterior o en un espacio cerrado. Y si el espacio es cerrado, qué tan buena ventilación tiene. La posibilidad de contraer el coronavirus SARS-CoV-2 también depende de factores como qué tan infecciosa es la persona, e incluso de nuestra propia respuesta inmune.

(cp)

Copyright© 2019 Sizart Todos los derechos reservados.